
La eudaimonía es esa felicidad que surge del equilibrio y del crecimiento personal.
Nace del entrenamiento de nuestras habilidades y de la adquisición de nuevas competencias; del armonioso equilibrio en las relaciones, tanto con los demás como con nosotros mismos.
Es el balance entre razón y emoción, la acción consciente y deliberada que nos conduce a un bienestar profundo, sostenible y duradero.